DEPECHE MODE EN ARGENTINA

DEPECHE MODE EN ARGENTINA

miércoles, 14 de octubre de 2009

El Techno Mas Rockero Goza De Buena Salud

A poco de cumplir treinta años como banda, "Los 3 de Basildon" vienen de atravesar una gira mundial signada por la mala suerte en cuestiones personales y de salud. Mas recuperados ahora, Depeche Mode presenta su ultimo album este sabado 17 de octubre en Argentina, tras 15 años de ausencia en el pais.

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Veintiocho años es una edad respetable para una banda moderna como siempre lo ha sido Depeche Mode. Es de suponer que el mote “Rolling Stones del tecno” les debe caer como pataleta al hígado. Pero hay cosas peores, como salir de gira y que uno de sus integrantes, el cantante Dave Gahan, comience a colapsar.

Claro que hay que tener en cuenta los antecedentes: Gahan pudo haberse convertido en mártir del tecno-pop si el desfibrilador no lo rescataba de un paro fatal en los 90, a causa de una sobredosis. Parecía tener asegurado el boleto al más allá, pero logró abandonar sus adicciones y prolongar la vida útil de Depeche Mode.

Pero en esta nueva gira mundial que los traerá por segunda vez a la Argentina, el 17 de octubre, los problemas fueron otros. No deja de ser paradójico que Gahan esté limpio como baño de shopping y comience a tener otros inconvenientes de salud. Una gastroenteritis contraída durante el mes de mayo, en Grecia, hizo que tuvieran que suspender algunas fechas de su Tour of the Universe. La gastroenteritis pasó de leve a severa y comenzaron las especulaciones. Conscientes de que el pasado de Gahan hacía pensar en otros problemas, sus compañeros emitieron un comunicado con la verdad: durante los estudios por la gastroenteritis, los médicos descubrieron que Gahan tenía un tumor de vejiga. Se lo agarró a tiempo y fue extirpado. Más tiempo de recuperación, pero con un horizonte de volver a retomar la gira en términos ciertos. Y a los pocos días del reinicio, en julio, Gahan sufrió un esguince de tobillo, en Bilbao, que los llevó a cancelar más fechas. La maldición continúa: en agosto, debieron suspender dos shows en California porque el médico le recetó 48 horas de reposo absoluto por una afonía. Mala racha.

Por ahora, todo parece estar bien, y Depeche Mode atravesó sin problemas su paso por México, el tramo que los traerá a Sudamérica y, por ende, al Club Ciudad. No sólo eso: Martin Gore, el compositor principal de la banda, también abandonó sus costumbres alcohólicas, lo que redundó en que Andy Fletcher, el Depeche Mode más moderado, sea ahora justamente el más disipado de los tres que actualmente conforman la banda (Alan Wilder se fue en 1995). Por lo tanto, salvo los achaques del pobre Gahan, Buenos Aires podrá ver la versión más saludable del grupo tecno más rockero.

HISTORIA CELEBRATORIA. La historia de Depeche Mode arranca en el pueblo de Basildon, en la Inglaterra de 1981, momento en que el tecno-pop se puso de moda gracias a la aparición de los teclados secuenciados y las baterías electrónicas. El futuro había llegado y Vince Clarke, líder del grupo en aquel momento, lo había visto. Pero tras un primer álbum, Clarke armó otra banda (los exitosos Yazoo, con Alison Moyet) y los abandonó. Nadie entró en pánico porque Martin Gore era otro compositor nato. Tuvieron muchos éxitos sintéticos y alegres como “Just can’t get enough”, pero Depeche Mode cobró verdadera estatura artística con el álbum Black Celebration (1986), un disco en el que comienzan a despuntar canciones torturadas por pensamientos perversos y pecaminosos. El aura de oscuridad le sienta bien al grupo que, de a poco, empieza a ganar popularidad no sólo en Europa, sino también en Estados Unidos. Music for the Masses (1987) y 101 (1989), registro en vivo de un tour americano, preparó el terreno para el despegue mundial con Violator (1990), el álbum que los consagró a nivel masivo. Pudieron prolongar el estado de gracia con Songs of Faith and Devotion (1993), en el que profundizaron su estética de culpa y redención en forma admirable.

Con la banda residiendo prácticamente en California, David Gahan sucumbió a todas las tentaciones que le ofreció Los Ángeles, y pagó el precio. Ni siquiera su muerte clínica durante un minuto pudo detenerlo, hasta que finalmente se hizo la luz en sus tinieblas y comenzó el camino hacia la recuperación, de lo que dio testimonio el álbum Ultra (1997). El andar de Depeche Mode se tornó más pausado y su música adquirió una faceta más contemplativa que los alejó de las glorias y de los charts. Exciter (2001) y Playing the Angel (2005) fueron trabajos de transición. Y Sounds of the Universe, aparecido este año, muestra una franca mejoría y un intento de regreso a las fuentes.

PLEGARIAS NO ATENDIDAS.
“El rock tiene características sexuales –reflexionó David Gahan en 2004–, pero, también, siempre ha tenido una connotación religiosa; eso de revelarse a uno mismo y pedir perdón: la redención”.

En Sounds of the Universe, Depeche Mode sigue abordando esas cuestiones: las plegarias no atendidas del alma... y de la carne. “Podría corromperte en un segundo”, amenaza Gahan desde “Corrupt”, la última canción del disco. “El modo en que te movés/ para tentarme y burlarte”, canta en los primeros versos de “In Chains”, confiando en la liberación que entona en “Peace”: “Estoy dejando la amargura detrás esta vez/ No hay espacio para arrepentirse/ (...) La paz vendrá a mí”. Por momentos no se sabe si hablan de un viejo amor o si estos versos reflejan las relaciones interpersonales entre Gahan y Martin Gore.

Las dos figuras principales de Depeche Mode han tenido que dirimir territorio en torno a la composición. Martin Gore siempre hizo todas las canciones, pero, una vez recuperado, Davie Gahan también quiso ponerse a la tarea. Finalmente, se le asignó una pequeña cuota de canciones, y se asegura que este nuevo factor competitivo fue el que hizo que Gore despertara de su sopor alcohólico. “Siempre pensé que perdería mi creatividad si dejase de beber”, confesó hace poco tiempo Gore, “pero ahora le veo el sentido al asunto: escribí algunas de las canciones más espirituales de mi vida”.

El público argentino es afortunado: por los inconvenientes de David Gahan, fueron suspendidos los shows en Brasil. Sin embargo, la fecha en Buenos Aires está confirmadísima. Será el reencuentro con Depeche Mode después de 15 años de su show en el estadio de Vélez. Oportunidad propicia para comprobar si estos maduros señores tecnófilos están tan vigentes como la nostalgia por la música de los 80 parece indicarlo.

Treinta años no es nada para los señores del pop

Depeche Mode, como toda banda popular, tiene que lidiar con los periodistas y sus obsesiones: dos o tres temas de interés general que aparecen en absolutamente todos los reportajes. Si bien ellos intentan derivar la charla hacia el nuevo disco, comentando el renovado amor de Martin Gore por los viejos sintetizadores (de hecho, se lo puede ver grabando con un antiquísimo Moog en videos de YouTube), o tratando de buscarles diversos sentidos a sus nuevas letras, los periodistas tienen sus propios planes.

Es por eso que los 30 años de Depeche Mode suelen ser una pregunta obligada. Técnicamente, la banda los cumpliría en 2011, pero alguno de sus miembros recuerda que comenzaron a juntarse en 1980, por lo que la fecha tan temida se aproxima notablemente.

“Para ser honesto –se sincera Andy Fletcher–, creo que al principio, cuando descubrimos que íbamos a cumplir 30 años juntos, nos parecía que era algo vergonzante. ¡Somos realmente viejos! Pero ahora que nos estamos acostumbrando a la idea, me parece que es un asunto del cual podemos sentirnos orgullosos”.

El otro tema de rigor en toda entrevista a Depeche Mode pasa por las abandonadas adicciones y los peligros de la tentación.

“La banda –explica hoy David Gahan– lleva mucho trabajo y también exige mucha disciplina para poder mantenernos cuerdos durante una gira. De alguna manera, aprendés a disfrutar. Hay fases diferentes de los últimos treinta años. Cuando comenzamos, éramos casi adolescentes, y por supuesto nos divertimos muchísimo yendo a fiestas, clubes y bares. Pero llega un momento en el que tenés que dibujar una línea, para no cruzarla. Y ese momento llegó hace ya muchos años”.

Los viejos hits que sonarán otra vez

La cuestión que más intriga a los fanáticos de Depeche Mode es la cantidad de viejos hits que la banda se dignará a interpretar; no hay que olvidar que ésta es la presentación de su nuevo álbum, Sounds of the Universe. Pero pueden respirar tranquilos: después de las tres primeras canciones, los viejos éxitos comienzan a llegar al show. Primero se encaminan por los años 90 con “Walking in my Shoes”, para después trasladarse a lo mejor de su producción de los 80 revisitando canciones de los álbumes Black celebration y Music for the masses. Los amantes de su disco Violator tendrán que esperar un poco más, pero encontrarán su recompensa. Depeche Mode tiene distintos repertorios para sus shows, pero en general respetan una lista madre con pequeñas modificaciones para cada noche.

Los más fanáticos, además de ver las diferentes listas, pueden acceder en el site de la banda a excelentes galerías de fotos de cada noche, y a diversos posts que van contando cómo van las cosas. “El tiempo aquí ha sido increíblemente agradable con nosotros –dice una de las entradas en el blog–; supongo que los poderes de arriba no recibieron el memo de que los Mode estaban en la ciudad, porque no hubo ni una nube a la vista”.

En ese sentido, es de esperar que el 17 de octubre, día en que Depeche Mode toca en Buenos Aires, sea un día espectacular. Por lo menos, en cuestiones de clima.

Fuente: Blog De Christian http://music-devoted.blogspot.com/

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