01. In Chains 02. Wrong 03. Hole To Feed 04. Walking in my Shoes 05. It's No Good 06. A Question Of Time 07. Precious 08. Fly On The Windscreen 09. Jezebel 10. Home 11. Miles Away / The Truth Is 12. Policy Of Truth 13. In Your Room 14. I Feel You 15. Enjoy The Silence 16. Never Let Me Down Again 17. Somebody 18. Stripped 19. Behind the Wheel 20. Personal Jesushttp://rapidshare.com/files/295347161/TOTU_15-oct-2009mp3.zipMirror:http://www.megaupload.com/?d=W8G3S5GX
A las 21:03 se apagan las luces del Club Hípico y comienza la locura. Era el momento de ver a Depeche Mode, luego de 15 años, que fue lo que tardaron en volver a nuestro país por segunda vez.
En un escenario con una pantalla gigante de leds al fondo, hicieron su aparición Gahan, Gore y Fletcher desatando la locura del primer cuarto de cancha VIP y el de todo el resto del lugar. “In Chains” fue el tema que dio el vamos al concierto, seguido por “Wrong”, “Hole to Feed” y “Walking in my Shoes”; pero en el clásico “It’s No Good” fue cuando ya se vio a todo el recinto celebrando a Depeche.

Si bien el Club Hípico es por ahora la única alternativa para realizar conciertos masivos en Chile, debo decir que el lugar juega mucho en contra; es demasiado grande, los accesos no son buenos y para que hablar de la división VIP. Me detengo en este punto, ya que me pasó en este concierto, que la “taquilla” (léase en tono irónico) cancha VIP estaba súper fría. Salvo por un porcentaje de un cuarto de fans que estaban adelante y se la jugaron por la banda de sus amores, pero los otros tres cuartos de VIP eran “estatuas taquilleras” que con suerte se sabían 3 temas (obviamente entre ellos también habían fans, pero se opacaban entre la multitud). Era cosa de mirar a tribuna y a cancha general, donde la fiesta si estaba, y había gente prendida, cómo debe ser en un concierto de una banda que te gusta.

La banda británica, sonó impecable, la puesta en escena era muy atractiva y se vio a una banda entregada a su público y muy cómoda en Santiago.
Se vivieron momentos íntimos. Uno de los peaks de la noche fue la interpretación de Gore de un tema del “Ultra”, “Home”, que en esta noche fue acompañada sólo por piano y por los tarareos de la gente al final, acto que la misma banda se encargó de animar y agradecer.
Un clásico como “Enjoy the Silence” no podía quedar fuera de este concierto, seguido de “Never Let me Down Again” con los miles de brazos en el aire al final de la canción, llevándolos al primer corte de la noche.

Me sorprendió ver como los VIP se empezaban a retirar rápidamente del recinto, cómo si los conciertos terminaran así, o, por último, por respeto a la banda que fuiste a ver, quedarte con la incertidumbre si vuelven a salir o no. En fin… no soy un resentido, porque ni siquiera pagué por estar ahí, pero me da mucha lata ver a fans enardecidos separados por una reja que mata las pasiones.
La banda vuelve a escena para tocar “Somebody”, “Stripped” y “Behind the Wheel”, dejando a todos con ganas de más, ya que se vuelven a despedir y abandonan el escenario.

Pero faltaba uno de esos temas emblema de Depeche Mode, y no nos iban a dejar con las ganas. “Personal Jesus” y esa afilada guitarra de Martin Gore, sonó de manera espléndida. Para bajar las revoluciones y despedirse en una atmósfera más calmada, “Waiting for the Night” fue el broche de oro para la fría noche en el Club Hípico y terminar así con 2 horas exactas de show.
DM es una banda sólida, potente, aplicada, con temas que ya son un clásico, pero creo que el Club Hípico en algo opacó el show, pero el resplandor de la banda permanece y permanecerá intacto. Larga vida a Depeche Mode.
Por Guillermo Ramírez Amigo para Humonegro.com